Este sábado vivimos un encuentro verdaderamente hermoso en la Parroquia Sagrada Familia. Nuestro grupo de adultos compartió una jornada muy especial, ya que se acercaron muchas más personas de lo habitual, y eso solo nos hizo sentir una cosa: que Pentecostés ya comenzaba a tocar nuestra puerta. Pentecostés representa la llegada del Espíritu Santo sobre los apóstoles y la Virgen María, y de alguna manera también se hizo presente entre nosotros. Fue un momento valioso y lleno de emoción, donde pudimos conocer personas que, al igual que nosotros, buscan a Dios con sinceridad y esperanza. En el encuentro a través de una cronología de nuestra juventud, recordamos distintos momentos de la vida en los que sentimos la presencia de Dios acompañándonos, incluso en los días más difíciles. Cada historia fue distinta, pero todas tenían algo en común: la certeza de que nunca estuvimos solos. Escuchar las experiencias de cada uno fue profundamente conmovedor y nos recordó que Dios habla también a través del corazón de las personas. Muchas veces vivimos rodeados de silencios, cargando emociones, heridas o pensamientos que no sabemos cómo expresar. Pero siempre hay un lugar donde alguien está dispuesto a escucharte, y donde Dios te espera con los brazos abiertos. Por eso, te invitamos a formar parte de nuestro grupo todos los sábados a partir de las 15:00 hs en la Parroquia Sagrada Familia, ubicada en J. B. Thorne 1913. No dejes para mañana aquello que puede acercarte hoy a la paz, al amor y a la fe. Que este Pentecostés sea una oportunidad para animarnos a llamar al Espíritu Santo, al Ruah de Dios, para que renueve nuestra vida, fortalezca nuestra familia y encienda nuevamente la esperanza en nuestro corazón.