Este domingo, Nati llegó acompañada por Pedro porque la lectura lo mencionaba y nos trajo tres signos.
1.º signo: “Una Iglesia”
Jesús le cambia el nombre a Simón y le dice: «A partir de ahora te llamarás Pedro (piedra) y sobre ti edificaré mi Iglesia».
Es decir, que Jesús tiene su Iglesia y Él la preparó para nosotros.
Jesús quiso fundar una Iglesia para conocerlo. Tenemos que entrar por la Iglesia, pero ¿Qué es la Iglesia? Es la comunidad de los que creen, tienen fe y se apoyan en la fe de los hermanos.
«Nadie puede seguir a Cristo en solitario». Así como no podemos separar la cabeza del cuerpo, no podemos separar a Jesús de su Iglesia. Siempre necesitamos de la comunidad; nos necesitamos.
2.º signo: “Espejo”
Porque Nati se ve por completo y se reconoce ella sola; pero, a veces, no solamente necesitamos mirarnos a nosotros mismos, sino un poco más. Tenemos que aprender a ver y reconocer a Jesús.
En el Evangelio escuchamos que Simón le dice a Jesús: «Tú eres el Cristo», y Jesús le respondió: «Tú eres Pedro». Cuando Pedro reconoció a Jesús, Jesús lo ayudó a reconocer su misión. Entonces, Él es como nuestro espejo interior.
«Más cerca de Jesús, más cerca de mí mismo».
Porque Jesús nos quiere y quiere que nos descubramos importantes en la Iglesia. Cada uno tiene una misión en este mundo.
«Cuanto más conocemos a Jesús, más nos conocemos a nosotros mismos».
3.º signo: “Llaves”
Las llaves de Pedro, porque a él le entregó las llaves por ser el primer Papa.
La llave simboliza “autoridad”. Le dio a Pedro una autoridad para poder interpretar el mensaje de Jesús. Cada Papa tiene un carisma especial; todos tienen una gracia especial para interpretar las enseñanzas de Jesús y guiarnos. Así que debemos dejarnos guiar por los pastores que el Señor nos regala.
Entonces, animarnos a vivir en comunidad. No somos perfectos; nosotros estamos en construcción y siempre es mejor vivir en comunidad en la Iglesia.
