Hola, ¿cómo estás?
Quiero compartir con vos una reflexión sobre lo que vivimos el sábado pasado. El tema que nos acompañó fue “la Eucaristía”, y nos hicimos una pregunta muy profunda: ¿Qué causa en mí?Muchas veces vemos a las personas hacer fila para recibir la Eucaristía. Luego regresan a su lugar, se arrodillan y cierran los ojos. Desde afuera solo observamos un gesto, pero nunca podemos conocer lo que sucede en el corazón de cada uno. Es un momento mucho más profundo de lo que imaginamos. Para algunos puede ser una inmensa alegría, para otros, una nueva oportunidad, puede significar el comienzo de un cambio, un encuentro con Dios, una experiencia de sanación, una restauración interior, un camino hacia la verdad, un alimento espiritual que fortalece nuestra fe. La Eucaristía nos da la fuerza que necesitamos para vivir, pero recibirla también nos invita a transformar nuestra vida con acciones que reflejen el amor, el perdón y la esperanza. Es un camino de conversión que nos acerca a la verdadera felicidad.Qué bendición es poder vivir ese momento. Cuando te arrodillás y cerrás los ojos, ese es tu espacio para hablar con Dios, abrirle el corazón, agradecerle, pedirle ayuda o simplemente permanecer en silencio junto a Él. Porque allí está quien siempre te escucha, quien sostiene tus caídas, te ayuda a levantarte y te abraza con su amor. Si sentís el deseo de comenzar un camino nuevo o de acercarte más a Dios, te invitamos este sábado 11 de julio a las 15:00 hs a un encuentro para adultos en Parroquia Sagrada Familia. Somos una comunidad que quiere recibirte con alegría, compartir la fe y caminar a tu lado, puedes traer algo para compartir, un cuaderno para tomar apuntes y tu biblia. Quiero que sepas que este mensaje no busca hablarte solo desde mis palabras, sino recordarte que Dios habla por medio de mi y te está esperando con los brazos abiertos.

